La abogacía es la segunda profesión más peligrosa del mundo, solo después del periodismo

«VIII Encuentros en Madrid» del ICAM. «Si no sirve para defender los derechos de las personas, la abogacía no tiene sentido». Dominique Attias, Vicedecana del Colegio de Abogados de París dice que aunque no se conocen cifras precisas,…, de China a Camerún y de México a Pakistán: muchos abogados son amenazados, coaccionados o incluso maltratados o agredidos por defender los derechos de otras personas.

Diario La Ley, Nº 8748, Sección Hoy es Noticia, 25 de Abril de 2016, Editorial LA LEY

LA LEY 94251/2016

En el marco de los “Encuentros en Madrid” del ICAM ,  http://web.icam.es/page/5/Atención_al_Ciudadano se ha recordado la importancia de la labor de la abogacía en defensa de los derechos humanos en todo el mundo, y que la necesidad de contar con medios adecuados para la defensa comienza por los propios abogados y sus colegios.
La abogacía es la segunda profesión más peligrosa del mundo, solo después del periodismo. Muchos abogados están amenazados por defender a sus patrocinados en asuntos relacionados con los derechos fundamentales. Pero esa tarea de defensa de los derechos humanos es una obligación intrínseca de la abogacía con la sociedad. Es imprescindible defender ese trabajo de la abogacía, tarea que corresponde, en primer lugar, a los propios abogados y sus colegios, pero también de la sociedad en su conjunto pues, cuando se amenaza a los abogados se amenaza la libertad de todos los ciudadanos del mundo.

Así de rotundas han sonado las palabras de varios representantes de la abogacía internacional en la mesa “Defensa de la Defensa: la Abogacía en peligro”, celebrada en el marco de los VIII Encuentros en Madrid del Ilustre Colegio de Abogados de Madrid.

Un problema que se produce a diario en todo el mundo

Según señaló en su intervención Dominique Attias, Vicedecana del Colegio de Abogados de París, aunque no se conocen cifras precisas, se sabe que es un problema que se produce todos los días en todo el mundo, de China a Camerún y de México a Pakistán: muchos abogados son amenazados, coaccionados o incluso maltratados o agredidos por defender los derechos de otras personas.

Está amenaza no alcanza solo a los propios abogados, sino que en muchas ocasiones se extiende también a sus familias.

Por ello señaló que es necesario reconocer, agradecer y amparar el trabajo de estos abogados. Es imperativo estar a su lado y protegerlos constantemente, apoyando activamente el desarrollo y la aplicación de normas adecuadas para ello, porque amenazar a los abogados es amenazar la libertad de todos los ciudadanos del mundo.

Según Richard Sédillot, Vicepresidente de la Comisión de Asuntos Europeos e Internacionales del Consejo Nacional de los Colegios de Abogados de Francia (CNB), estas amenazas no solo alcanzan a abogados individuales, sino también a la profesión en su conjunto y no son solo de tipo físico (amenazas o agresiones directas), sino también por vía de limitaciones o restricciones al ejercicio profesional.

Por ejemplo, como recordó Héloïse Rordorf, Miembro de la Comisión de Derechos Humanos del Colegio de Abogados de Ginebra, en países como China todos los abogados deben someterse anualmente a un proceso para la renovación de su licencia de ejercicio, que es otorgada por el Estado, lo que supone una clara forma indirecta de coacción a los abogados.

A juicio de Richard Sédillot, son muchas las razones por las que un abogado puede sufrir estas amenazas: por la defensa de opositores políticos a un régimen, de sindicalistas, de periodistas o de minorías sociales, étnicas o ideológicas (por ejemplo, en Estados Unidos y en Japón por posturas contrarias a la aplicación de la pena de muerte).

Por eso destacó el trabajo de tantos abogados desconocidos en muchas partes del mundo, como el de los abogados españoles que defienden a los opositores saharauis procesados en Marruecos; los abogados de Georgia y Camerún en defensa de los derechos de los homosexuales de esos países o los abogados de Mauritania y Chad en defensa de las minorías religiosas locales.

Nunca seremos suficientemente numerosos y eficaces en la defensa de la abogacía

Ante esta situación, Sédillot propuso la aplicación de métodos como la generación de alertas de ataque a abogados, la formación de abogados amenazados, el envío de misiones de observación y la organización de congresos que aborden la realización de un censo detallado de casos y abogados implicados.

En este sentido destacó los pasos que se están dando ya entre colegios de abogados de España, Francia e Italia.

En todo caso, señaló estos esfuerzos nunca serán suficientes porque “nunca seremos lo bastante numerosos ni lo bastante eficientes en la defensa de la abogacía”.

La obligación de los abogados con la sociedad

Esta tarea de la abogacía no es un favor que pueda hacer a una persona o a un grupo de personas, ni una forma de ejercer la caridad. Según destacó con brillantez Josep Oriol Rusca Nadal, Decano del Colegio de Abogados de Barcelona, ser abogado implica unos valores más allá de los meramente mercantiles derivados de su ejercicio.

Y añadió “Si la abogacía no sirve para defender los derechos de las personas que lo necesitan, el trabajo de la abogacía no tiene sentido. La defensa de la dignidad de las personas lo engloba todo.”

En este mismo sentido, Francesco Schippa, Secretario de la Conferencia de Jóvenes Abogados del Colegio de Abogados de Roma, se preguntó si los abogados jóvenes han entendido el riesgo de que la abogacía se convierta en una cuestión meramente mercantil, orientada al lucro económico, desatendida de su labor social.

La importancia de los colegios y la unión entre los abogados

Pero esta tarea del abogado no puede realizarse en solitario, porque, como destacó Carlos Andreucci, Ex Presidente de la Federación Argentina de Colegios de Abogados (FACA), recordando al maestro Osorio y Gallardo, un abogado solo, aislado, es presa fácil de cualquier forma de represión, mientras que si tiene a su colegio profesional detrás, ello es más difícil.

Recordó también que el mundo del Derecho es una lucha constante que requiere de los abogados vocación, coraje, sabiduría y actitud de rebelarse frente a la injusticia.

Y en este sentido dedicó un hermoso recuerdo a los más de cien abogados argentinos asesinados durante la dictadura militar, y a la labor soterrada e incansable, realizada por el resto de la profesión para poder resistir frente a las amenazas y restricciones procedentes de aquel gobierno “sin resignarse a la adversidad estructural de la dictadura”.

Para ello fue fundamental la unión entre los abogados pues, citando el Martín Fierro, recordó que “si no estamos unidos, nos devorarán los de fuera”.

La necesidad de la colegiación obligatoria

En este sentido, para poder contar con una organización colegial suficientemente fuerte que, a la vez, vele por el nivel de calidad jurídica y ética de los abogados, Óscar Cruz Barney, ex presidente del Ilustre y Nacional Colegio de Abogados de México, destacó la importancia de la colegiación obligatoria para el ejercicio de la profesión.

Recordó en este sentido los esfuerzos que se están desarrollando en su país para implantar un modelo eficiente de colegiación obligatoria que vele por la acreditación de la adecuada formación no solo técnica sino también y muy especialmente ética y deontológica de las personas que se incorporan al ejercicio de la abogacía.

Observatorio Internacional de Abogados en Riesgo

Precisamente con motivo de este Encuentro, la Abogacía Española por medio de su presidenta, Victoria Ortega, ha suscrito los Estatutos del Observatorio de abogados en riesgo.

Este Observatorio se puso en marcha en 2008, como parte del proyecto ‘Los abogados al servicio de los abogados’, cofinanciado por la Unión Europea y cinco instituciones: el Conseil National des Barreaux, el Consejo Nacional de la Abogacía Española, el Consiglio Nazionale Forense, el Colegio de Abogados de París y la ONG Abogados Sin Fronteras Francia.

El objetivo principal de este Observatorio es la defensa de los abogados víctimas de amenazas, torturas o cualquier otro tipo de maltrato, así como la denuncia de las situaciones que atenten contra los derechos de defensa.

Las principales acciones que se llevarán a cabo en el marco del Observatorio se agrupan en tres ejes: seguimiento y sensibilización, ayuda de emergencia, y formación, en colaboración con todos los Colegios y organizaciones de abogados interesadas en las misiones del Observatorio.

http://diariolaley.laley.es/Content/Documento.aspx?params=H4sIAAAAAAAEAMtMSbH1czUAAksLY2MLI7Wy1KLizPw8WyMDQzMDEyOwQGZapUt-ckhlQaptWmJOcSoAwqMZ6DUAAAA=WKE

Foto ICAM